SIN GRAVEDAD FEMENINO!!

 

EL DESORDEN DEL DISCURSO

 

Siento en primer termino, defraudar a todos aquellos que habían pedido un “sin gravedad” referente al último partido jugado en Albacete; les otorgaré de todos modos el beneficio de la duda, pero mi mente maquiavélica cree que están llevados más por la necesidad de leer una crónica del mas puro “corazón” televisivo, que por una mera crónica deportiva. No obstante habríais tenido dicha crónica, sino hubiese sido porque no tuve la suerte de poder disputar dicho partido con mis compañeras, algo que siento profundamente ya que estoy casi segura que habría sido uno de los que mas hubiera disfrutado. No se si hubiera contribuido a ello el hecho de viajar sin entrenador y que Silvia llevase el mando estupendamente. Lo segundo si es una muy buena razón, pero lo primero ¿no debiera serlo, verdad? No se, así son las cosas….

 

En realidad hoy no tengo más razón, que la propia necesidad de escribir para mí, y para aquellos que logréis leer más de tres líneas sin bostezar, lo cual agradezco enormemente. Anuncio aunque ya os habréis dado cuenta, la ausencia de orden en este escrito, el hilo conductor no es más que los pequeños retazos que la nostalgia me devuelva de estos meses de liga, y que el sentido común me deje plasmar en el papel.

Estos meses me han ayudado a marcar un camino propio de sentido a mi vida; he vuelto a disfrutar de baloncesto, y paradojas de la vida, cuando mas lo necesitaba no he sido yo quien lo ha buscado, ha sido el quien me ha encontrado a mi. Puede sonar quizá a ñoñeria o a cursilería barata, pero quien entiende lo que es vivir y necesitar el baloncesto, que sois la gran mayoría, entenderá lo que digo.

 

Pese a las vicisitudes de la vida, uno nunca debe sucumbir ante la apatía, el desanimo, ni la desesperación, esto último lo mas difícil de todo. Si que es cierto que uno hace su propio camino, pero nunca lo hace solo, esa gente que te acompaña, que siempre esta ahí para darte la mejor “asistencia del partido”, esa es la gente que me ha ayudado a hacer mi transición hacia la canasta contraria fuera mucho mas fácil, todas ellas saben quienes son y siempre me tendrán ahí, para lo que necesiten. Me quedo por vosotras este último tramo de liga que nos queda por superar, cuando se inicia un viaje uno tiene que llegar hasta el final. Así que chicas portaos bien estas fiestas, cuidado en la carretera y nos vemos con las mismas ganas a la vuelta.

 

No se si ha veces soy demasiado ambigua cuando hablo de ciertos temas, puede ser cierto pero como decía Foucault: “uno sabe que no tienen derecho a decirlo todo, que no se puede hablar de todo en cualquier circunstancia, que cualquiera, en fin, no puede hablar de cualquier cosa”, de todos modos prometo escribir mi último sin gravedad, a mi estilo sin tapujos, ni pelos en la lengua, aviso absténganse cardiacos…

 

Pero hoy quiero acabar con algo mucho mas dulce, quiero dedicar este pequeño texto que leeréis a continuación, a todas aquellas personas que me enseñaron los grandes valores del deporte, que marcaron una de las épocas mas bonitas de mi vida , y son un referente indiscutible en el mundo del baloncesto. Nombres como Bernabé Blanco, Javier Cepeda, José Bravo e incluso Antonio Casero, que en mayor o en menor medida tuvieron siempre la palabra adecuada en el momento justo. Para los grandes referentes de nuestras vidas, para todos ellos y para todos vosotros este texto que Foucault regaló a su maestro Jean Hyppolite el día que inauguraba su cátedra. Ahí va esta maravilla contenida en “el orden del discurso, Michel Foucault”.

 

“porque he tomado de él, sin duda, el sentido y la posibilidad de lo que hago, porque con bastante frecuencia me ha aclarado cuando yo ensayaba a ciegas, es por lo que he querido colocar mi trabajo bajo su signo y es por que he terminado, invocándolo, la presentación de mis proyectos. Es hacia él hacia su taita- en lo que experimento a la vez su ausencia y mi propia carencia- hacia donde se cruzan las cuestiones que me planteo actualmente. Puesto que le debo tanto, comprendo bastante que la elección que han hecho invitándome a enseñar aquí es, buena parte un homenaje que ustedes le han rendido, os quedo reconocido, profundamente del honor que me hacéis, pero no os quedo menos reconocido por lo que a él le atañe en esta elección. Si bien no me siento igualado a la tarea de sucederle, se por el contrario que, si todavía contáramos con la dicha de su presencia, yo habría sido esta tarde, alentado por su indulgencia.

Y comprendo mejor por que experimentaba tanta dificultad al comenzar antes. Ahora se bien cual era la voz que hubiera querido que me precediera, que me llevase que me invitase a hablar y que se introdujera en mi propio discurso, se lo que había de temible al tomar la palabra puesto que la tomo en este lugar en el que le he escuchado y donde él ya no esta para escucharme”.

 

CRÓNICA DE UN PARTIDO ANUNCIADO

 

“Os voy a decir lo que va a pasar en el partido…”, con estas clarividentes palabras comenzaba nuestro entrenador su particular arenga. Todas habíamos hechos nuestras apuestas, el partido se presentaba calentito, y aunque todo el mundo es inocente hasta que se demuestra lo contrario, nuestros peores presagios nos dieron la razón.

 

Si digo que estuvo en nuestras manos la posibilidad de hacer una crónica a nuestro favor, no mentiría, pero tampoco os estaría diciendo toda la verdad.

 

Nos enfrentábamos a un equipo con posibilidades, cuando digo esto quiero decir que han tenido algo mas acierto que nosotras en la liga, y por ello optaban a clasificarse. Como ya predecía nuestro mister, saldrían a comernos al campo. Si es cierto salieron calentitas pero como nosotras ya estábamos en sobre aviso por nuestra bruja Lola particular, su primer plato no fue tan ligerito como esperaban. Un primer cuarto donde ese espíritu luchador que cada una de nosotras guarda tan dentro, se puso en común, y funciono como era de prever.

 

El segundo plato les sentó algo mejor, unos árbitros a la carta, es decir como las croquetas tan ricas que hace mi abuela, caseras, caseras pero caseras. Como postre no me interesa lo que se hayan comido, pero sin querer ser dañina, espero que no hayan hecho una buena digestión.

 

Tenían posibilidades si es cierto, pero el fin nunca justifica los medios. Gema hiciste un gran partido, con toda tu garra, que pena ese final agridulce, querían enfrentamiento, pero no lo tuvieron nos sobra el glamour que a otras les falta.

 

En fin chicas sobra todo lo demás, el baile que nos marcamos en esa pista improvisada a la salida, era el nítido reflejo de lo bien que nos sentíamos con lo que habíamos hecho; lo demás es mera anécdota, algo de lo que aprender y fácil de olvidar.

 

Siento no poder haber continuado con vosotras lo que prometía ser una buena velada, pero me alegra deciros que no hay mal que por bien no venga. Me fui pronto a la cama y nuestra bruja Lola particular al igual que a Estopa “se me ha pareció en sueños, se me ha pareció y me ha dicho……”;:que aunque no tengamos posibilidades de cara a la clasificación, tenemos todas las posibilidades para nosotras.

 

Como decía Aristóteles podemos poseerlo todo con nuestro pensamiento, y el nuestro es hacer lo imposible por luchar los partidos que nos quedan para que al final de cada uno de ellos podemos hacer lo que mejor nos sienta a todas…….. Reír, reír y volver a reír.

 

ESTÁ CLARO CHICAS

 

(Considero que este texto se merecía la honrosa distinción de inaugurar este espacio, ya que ha sido el precursor de aquellos que le siguen.)

 

Está claro chicas, no nos van a regalar nada, ni tan siquiera un espacio como podría ser un: “Sin gravedad femenino”; si es que ya lo dijo en su tiempo Simone de Beauvoir, somos el segundo sexo. No pasa nada seguiremos luchando como ella y tantas otras por el espacio que nos corresponde, y seguiremos reivindicando todas las veces que haga falta nuestros derechos.

 

Esta bien, no voy a ser demasiado hostil y en honor a la verdad hay que decir que nuestro “presi” propuso la creación de este nuevo espacio femenino; pero como Hamlet decía mirando su calavera: “palabras, palabras, palabras”.

 

Aunque no lo parezca no se trata de un alegato feminista, considero que a estas alturas puede resultar hasta aburrido, sobre todo porque tengo la firme creencia de que no hace falta ser anti-hombre para ser pro-mujer.

 

Y para convenceros de que no existe para nada en mí un cainismo soterrado hacia el género masculino, me gustaría que leyeseis esto:

 

“Sería una lástima terrible que las mujeres escribieran como los hombres, o vivieran como los hombres, o se parecieran físicamente a los hombres, porque dos sexos son ya pocos, dada la vastedad y variedad del mundo ¿Cómo nos arreglaríamos, pues, con uno solo?” VIRGINIA WOLF, Una habitación propia (1928).

 

Sinceramente yo abogo por la diferencia porque pienso que es la salsa de la vida.

 

Espero que este “sin gravedad clandestino”, sea lo suficiente como para ir abriendo boca……de todos modos si no es así no nos preocupa lo que me interesa es que no olvidéis, y que me perdone mi amigo Rene, que:

 

“OVULAMOS, LUEGO EXISTIMOS”.